Poblando tu Acuario

Un acuario con una diversidad de peces es muy agradable a la vista, pero también implica sus retos a vencer.

El Principio de una Buena Comunidad

Cuando compramos un acuario por primera vez lo más importante en ese instante es verlo funcionando repleto de peces de brillantes colorees, y esto no es complicado de lograr siempre y cuando liguemos nuestra afición a una virtud determinante en el acuarismo: “la paciencia”.

Es hasta cierto punto común escuchar versiones de acuaristas frustrados que nunca pudieron reflejar su ilusión en un acuario, terminando la pecera como una bonita maceta en el mejor de los casos.

Estamos seguros de que muchos de ellos pudieron haber sido unos excelentes aficionados si tan sólo hubieran tenido quién les guiara inyectándoles una buena dosis de paciencia. El objetivo del presente artículo es reflexionar sobre la importancia de iniciar lentamente en la población de un acuario nuevo

Subtítulo Pendiente.

El acuario concebido como un micro ecosistema, sólo se tiene cuando en su interior, generalmente en las zonas oscuras por donde circula agua rica en oxígeno disuelto, se han creado colonias de bacterias que consumen, como fuente de energía, los desechos de los peces, los restos de alimento no consumido y todo aquel despojo que se origine de cualquier ser vivo.

Estos organismos microscópicos, como se dará cuenta tan estimado lector, son los que sostienen todo este chistecito del acuario, o sea que sin ellos, nuestros peces morirán en cuestión de días intoxicados por sus propios desechos y toxinas.

Pero ¿Qué se requiere para tener estos organismos, que en conjunto se les conoce como ‘filtro biológico’?, la respuesta es fácil: iniciar con paciencia la población de nuestro acuario, ir agregando cada semana dos o tres nuevos individuos hasta completar la población máxima que un acuario puede mantener; considerando la regla de un centímetro de pez por cada litro de agua, sin medir la aleta caudal.

Esta cantidad de peces es adecuada, tomando en cuenta también que la cantidad de oxígeno disuelto en el agua para la respiración de los peces se logra moviendo y filtrando el agua, por lo que es necesario que pase por los filtros al menos tres volúmenes de agua por hora.

Si a pesar de tomar en cuenta estos dos consejos, observamos que nuestros peces se tornan inactivos y se mantienen con la boca en la superficie, es sinónimo de carencia de oxígeno y puede deberse a sobrepoblación del acuario, al detenimiento del filtro, a la bomba de aire, una temperatura demasiado elevada o puede ser el inicio de alguna enfermedad.

Otro aspecto importante a tener en cuenta para poblar el acuario es la compatibilidad de las especies. Los peces manifiestan patrones conductuales que están ligados a la perpetuación de su especie, por supervivencia o por reproducción, existen conductas gregarias como las de los tetras monja que al mantenerse en grupo, defienden un sitio en las aguas medias del cuerpo de agua que habitan, los cíclidos en la mayoría de sus especies son de suma territorialidad, y esto nos obliga a condicionar el acceso de estos peces a nuestros acuarios sólo si existen suficientes escondites de rocas y plantas para que ellos marquen sus territorios, además de que si se incorpora un cíclido nuevo siempre deberá moverse la decoración para descontrolar a los que estaban establecidos, ya que de hacerse es muy probable que acosen al nuevo inquilino pudiendo hasta causarle la muerte por agotamiento.

Por otro lado, hay peces que no manifiestan ningún tipo de territorialidad como los japoneses o goldfish y que, si vivieran junto a los cíclidos, por ejemplo, sería una desgracia para ellos.

A continuación, se presentan algunas opciones de especies que pueden convivir en un acuario y que reúnen características de resistencia que los hacen ideales para aficionados nuevos:

Grupos Afines


Grupo 1

Guppy, Platty, Espada, Molly, Tetra Monja, Gato Común, Plecostomus


Grupo 2

Grupo 3

Grupo 4

Grupo 5